Métodos “Infalibles” Para Ganar en la Quiniela

 

Desde que se creó este juego ha habido muchos “hombres Sabios” (así se les llama en la jerga de los apostadores) que creen tener el método infalible y seguro para ganar en la quiniela. Generalmente se basan en estadísticas, y cálculos más o menos matemáticos. Son bastante interesantes e ingeniosos, y a veces hasta divertidos, y son parecidos a los “infalibles” para acertar en la ruleta, y hasta en el muy azaroso “punto y banca”, en el que acaso tenga alguna intervención la habilidad del apostador, diferenciándose de los juegos de cartas, como el póker y el truco, en que la astucia es casi siempre superior al azar. “Cada maestrito con su librito” reza el dicho popular, y es posible que en estos casos – en los que, indudablemente, el azar supera a todo cálculo – alguno de estos métodos produzca algún resultado, pero luego de muchas (muchísimas) jugadas, y con el riesgo de que los números no salgan nunca, o muy pocas veces. A continuación enumeraremos los distintos “métodos infalibles” que, dentro de los menos delirantes, hemos podido recabar, tras una búsqueda casi infructuosa.

1) El “Redoble”: En todas las jugadas de lotería, ver cuántas veces se repite un número en un mes. Tomar cuenta de los que no se han repetido, combinarlos “al derecho y al revés” y jugarlos “a la cabeza y a los premios”, ya sean éstos diez o veinte. Tiene que darse en el mes siguiente.

2) “El secreto del segundo”: Fijarse (también en un mes, y en todas las jugadas) cuántas veces ha salido el segundo premio; siempre puede darse “a la cabeza”. Nos parece poco probable, ya que tiene la misma probabilidad de salir que de no salir nunca.

3) Ésta es aparentemente la más lógica dentro de todas las teorías de los “hombres sabios” para el juego de la quiniela. Consiste en observar (siempre en un mes, y jugando) el número que más se ha repetido, y jugarle, pensando que dicho número tiene más probabilidades de salir sorteado, (o no, diríamos).

4) Otro “sistema” sería tomar nota (siempre jugando) y apostar a los últimos cinco cada vez, combinándolos. En todos estos casos se refieren a las tres últimas cifras, que es la manera de conseguir mayor cantidad de combinaciones. Siempre durante un mes de análisis, y jugando, ya que un individuo adicto a la quiniela, o por lo menos al juego, no puede resistir un análisis como éste o ningún otro sin apostar por lo menos a algunos de los números que ha registrado.

5) Hay otro “sistema estadístico y matemático”, que es complicadísimo y cansador, basado en cálculos matemáticos, en observar las frecuencias y repeticiones, sacar conclusiones, y jugar sistemáticamente.

De todos modos estimamos que ninguno de estos “sistemas infalibles” dará un resultado positivo o seguro y tomará tiempo y dinero. De todos modos no creemos que nadie se haría rico jugando a la quiniela, ya que es un juego de azar, y la proporción de los premios que pudieran lograrse será siempre proporcional a las apuestas hechas, que en relación con la frecuencia de las veces que el jugador, y al dinero que se apuesta.
Pero, al igual que en la caja de Pandora, siempre en el fondo queda la esperanza…