En Jujuy Saltó la Banca

 

El 4 de enero de 2013, el 32 (“El Dinero”) hizo saltar la banca en la Tómbola (Quiniela) Jujeña.
Dos agencias fueron blanco de los escraches de apostadores enojados por la reducción del monto del premio.
Es que la salida del 1.532 a la cabeza en el sorteo nocturno de ese viernes 4 de enero hizo saltar la banca y dejó a los ganadores con un premio inferior al que habían proyectado en sus cálculos. No es la primera vez que este número le juega una mala pasada a los asiduos apostadores del juego de azar más tradicional de la provincia.

Por lo visto el cobrar mucho menos dinero del esperado no les cayó en gracia a varios apostadores que descargaron su bronca, injustificada y a la vez propia de la reacción de un ser humano que ve frustradas sus expectativas, contra dos agencias de Tómbola (quiniela) de la céntrica avenida Almirante Brown, escrachando con carteles intimidatorios a sus propietarios y exigiéndoles el pago de la totalidad del premio.

Al saltar la banca por la numerosa cantidad de agraciados, el Banco de Acción Social (BAS) aplicó uno de los artículos del reglamento de la Tómbola que conoce el apostador habitual y que está impreso en el reverso de la boleta que se extiende con la apuesta realizada.

Varias veces antes había saltado la banca, pero en esta ocasión fue más notorio porque algunos premios que se pagaron no superaron el 37 por ciento de lo que se debía abonar.

Por ejemplo, uno de los cientos de apostadores que ganó con el 32 debía cobrar, por la forma en que jugó, 731 pesos, pero sufrió un descuento de 482. Otra apostadora habría ganado 36 mil pesos, divididos en dos boletas de 18 mil pesos cada una, pero su cobro llegó sólo a 7 mil.

Estos casos dan cuenta del impacto que tuvo el acierto de decenas de jugadores que confiaron en sus sueños y que dieron en el blanco, aunque el premio se haya visto notablemente disminuido por esta situación un tanto atípica y fortuita.

No obstante el malestar de los ganadores, la dueña de la agencia 14, quien además es tesorera de la Cámara de Agencias de Tómbola, afirmó que el BAS cumplió con lo que indica el reglamento.

“No es culpa de la entidad bancaria que empleó una herramienta legal que siempre se utiliza en casos como este y que el apostador habitual conoce largamente”, remarcó.
A partir de lo que pasó con el sorteo nocturno del viernes, varios agencieros de quinielas – o “tomboleros”, como les llaman en esos pagos – comenzaron a recomendar a sus clientes y asiduos apostadores de este juego a “no cargar” más el 32 que en los últimos años se convirtió en un número muy apostado y proclive a hacer saltar la banca.

Algo muy similar, prácticamente lo mismo ocurre en Montevideo, Uruguay, cuando en la quiniela (que allí también se llama tómbola) sale el 03. “San Cono”. La afluencia de jugadores – y de ganadores – es increíble.
Volviendo a Jujuy, es carácterístico ver en las veredas de San Salvador, frente a las agencias de quiniela, o tómbola, unos pizarrones en forma de caballete, con dos caras, de aproximadamente un metro y medio de altura, donde, con tiza, los agencieros van anotando los números que han salido premiados en la quiniela. A raíz de eso, con el típico humor argentino, especialmente de esas latitudes norteñas, los jujeños se burlan unos de otros muchas veces llamándose mutuamente “pizarrón de tómbola” aludiendo a la baja estatura y el color de su piel: “Petiso y negro como pizarrón de tómbola”…