DIÁLOGO ENTRE EL COMISARIO DEL PUEBLO DE ÑACURUTÚ PASPADO Y EL NOVEL AGENCIERO DE QUINIELAS.

Lugar: Local de loterías y quinielas recién inaugurado.

COMISARIO: (Entrando al local) – ¡BUENOS DÍASSS!

AGENCIERO: (Amablemente)     – Buenos días señor. ¿En qué le puedo ser útil?

COM. – ¿Usted sabe quién soy yo?

AGEN. – No tengo el gusto…

COM. (Extendiendo la mano) – Comisario Urregarteche, servidor.

AGEN. (Se la estrecha) – Antonio Dragonowicz, mucho gusto… Pase, por favor, tome asiento ( El comisario se sienta)

COM.- Soy el comisario de este destacamento. Quisiera, si me permite, ver la papelería de esta agencia…

AGE – ¿Se refiere a la documentación de habilitación, contabilidad, etc.?

COM – ¡Fetivamente! En mi caráter de autoridá  le requiero ver la documentación. Habilitación, tarjeta verde, bueno, todo lo que sea neeesário…

AGE – Vea, por ahora  sólo tengo una habilitación provisoria, y aún no he inaugurado mis libros de contabilidad. Recién empecé esta mañana, y usted es la primera persona  que entra a la agencia…

 COM – ¡Ejem! Sí, vea, yo en realidá quiero hablar con usté por un asunto muy serio…

AGE – Usted dirá, comisario.

COM -¡Señor comisario!…

AGE –Perdón, señor comisario.

COM – ¡Ta Bueno! Vea amigo. ¿Usté sabe que la quiniela es ilegal?

AGE –  Bueno, la quiniela se legalizó en la Argentina por decreto 878 de 1973, y en 1974 se lanzó la primera  jugada nacional…

COM – Sí, Nacional, pero aquí es Provincia… (Imperativo) ¡A ver,esa  habilitación!

AGE. (Le alcanza un papel enmarcado detrás de un vidrio, que saca de  un cajón del escritorio.)

COM – (Frunce el ceño) ¡Pero esto es una fotocopia! (Resopla).

AGE – Sí, señor, es lo que me han entregado. En el dorso tiene la certificación por Escribano Público.

COM.- ¡Ajá! Bueno, mire: Vengo a hablar con usté porque quiero que tengamo las cosas claras. Yo hago mi trabajo, usté el suyo, y no se molestamo el uno al otro. ¿Entendió?

AGE – Señor comisario, yo soy nuevo en el pueblo, y también en este trabajo. Soy un comerciante honrado y lo que menos quiero es tener problemas ni con usted ni con la policía…

COM. – ¿Cuánta gente levanta para usté en la zona?

AGE – No le entiendo…

COM – ¿Cuántos hombres tiene levantando quinielas, por aquí? ¡Hable claro, hombre!

AGE. – ¿Homb..? ¡Ah, no tengo a nadie! No, yo sólo tomo las apuestas de la gente que viene a jugar aquí…

COM – ¡Me va a decir que …! Bueno, entonce vamoaver si nos entendemo. Escúcheme bien. Aquí somo el Comisario Urregarteche, que soy yo, el oficial Mottino, y el cabo Berrettoni. Al igual que usté, todos tenemos que vivir. ¿Usté se considera un hombre de palabra?

AGE – Sí, por supuesto…

COM – Entonce vamuacé un trato. Un trato de palabra. De palabra de honor. Un trato de caballeros…

AGE – Usted dirá… Señor comisario.

COM – Yo hacen… unos treinta y dos años que tengo unos hombre en la zona levantando quiniela para mí. En todo ese laso ninguno me ha traicionado. De lo recaudado les doy el diez porciento. Si alguno de los cliente de mis levantadores gana algo el premio se paga, pero con toda justicia, el diez por ciento del premio lo paga el levantador. Para eso tiene que tené una reserva ¿vio? Si no, le voy descontando mensualmente, hasta completar la cifra que debió haber pagado él. Es justo. ¿no le parece?

AGE – Sí, no, no sé…

COM. – (Enérgico) ¡ES JUSTO!. Bueno, entonce el trato es el siguiente: Yo manejo mi gente y usté maneja la suya. Si quiere que trabajemo tranquilo los do, de cada apuesta que viene a hacé quien sea, usté me reserva el diez porciento. Si paga un premio grande, o chico, o lo que sea, un diez porciento es para mí. Si es muy grande la suma, le voy descontando mensualmente…

Palermo, 17 de diciembre de 2019