CRÓNICA CASI PERIODÍSTICA

Esto que voy a relatar es la pura verdad; ocurrió en la provincia de Catamarca, en la ciudad capital, el martes 9 de octubre de 2018. El periodismo le dio varias vueltas, exageraron la noticia, le cambiaron detalles, incluso en tres publicaciones salió con fotografías del sujeto, de la agencia, de la policía, y hasta de la policía científica, pero la fuente de información que tiene el suscripto se proporcionó datos fehacientes de verosimilitud. O sea que, hablando en criollo, “le batió la justa”.

        Parece ser que alrededor de las nueve de la mañana de ese día, un joven que luego se dijo que tenía 20 años entró a la agencia de quinielas que queda en la calle Prado con una boleta de apuesta de esa agencia, diciendo que venía a cobrar el premio mayor del Quini 6, con los 6 números, lo que significaba una suma no sideral, pero sí importantísima de dinero.Varios millones de pesos.

        Lo atendió la propietaria de la agencia, quien pudo comprobar que el joven le estaba entregando una boleta correspondiente al juego del Loto Plus, que es un juego similar, sólo que difiere del quini porque es bancado por la Lotería de la  Ciudad de Buenos Aires excepto en la provincia de Córdoba, donde lo hace y comercializa la propia provincia, siéndolo el Quini 6 por la Lotería de la Provincia de Buenos Aires. El  Quini 6 se juega los días miércoles y domingos a las 22 y 30 hs. y el Loto Plus los miércoles y sábados a las 22.45.  Los Juegos son prácticamente iguales, tienen un formato muy parecido, sólo que el Loto tiene dos números más, que no integran la serie. Y por otra parte, el premio que el supuesto apostador estaba reclamando era imposible que lo hubiera ganado, ya que tanto el Quini 6 como el Loto Plus en esa jugada habían quedado vacantes. Además, según dijo la propietaria de la agencia quinielera, como tanto el Quini 6 y el Loto Plus se procesan en una máquina, el apostador nunca habría jugado una boleta del Quini 6, porque en este juego, como está dicho, sólo se apuesta por seis números, mientras que en el Loto Plus se requieren dos números más, llamados “jackpot”, y de no incluirse, la máquina no aceptaría la apuesta. De modo que de ningún modo podía reconocerse una apuesta reclamada para un juego determinado, entregando una boleta de otro, y que, además, ambos juegos, en sus correspondientes jugadas habían quedado vacantes en su premio mayor, así que rechazó el reclamo. Esto enfureció al joven apostador, quien comenzó a gritar que como no querían pagarle su premio iba a incendiar la agencia, retirándose alteradísimo, totalmente fuera de sus cabales.

       Luego de un par de horas, cuando la propietaria de la agencia, y los pocos vecinos que habían presenciado el escándalo creían que todo había concluido al retirarse el – aparentemente – desequilibrado joven, éste regresó en el mismo estado de iracundia, esta vez portando un bidón de kerosén, y un encendedor, diciendo que estaba dispuesto a prender fuego el local si no se le pagaba el premio que reclamaba, y al reiterarle la propietaria la negativa, derramó parte del contenido del bidón en la calle, encendiéndolo, ayudado con un papel. La agenciera llamó la la policía.

       Cuando llegaron las fuerzas policiales, acompañadas de integrantes de la Policía Científica, las llamas lamían la entrada del local, y el hombre había derramado parte del kerosén en sus propias ropas, amenazando a los gritos que iba a prenderse fuego si no satisfacían su reclamación. Los servidores públicos tuvieron que emplear toda su capacidad de convicción, y su experiencia en mediación para calmarlo. El hombre quedó detenido.

       Como puede verse, no todo el mundo reacciona de igual manera frente a la adversidad… Y menos, cuando se tienen algunos “cables pelados”…

Palermo, 30 de julio de 2019